Nuestra historia
Desde 1934, Forn de Paletes ha sido un pilar en Benicarló, llenando los hogares de la comunidad con el aroma embriagador del pan recién horneado y las deliciosas pastas tradicionales. Fundada por María y su hermana Felipa, esta panadería ha sido testigo de generaciones de cambios, pero ha mantenido intactas sus tradiciones y recetas únicas.
María y Felipa, con una pasión desbordante por la panadería, comenzaron su andadura en un pequeño horno, donde cada día amasaban con esmero y dedicación. Armadas con una libreta repleta de recetas familiares, crearon delicias que se convirtieron rápidamente en los favoritos del pueblo. Entre sus creaciones, los carquiñols, los almendrados y los rollitos de anís destacaban por su sabor incomparable y su textura perfecta.
Con el paso del tiempo, las recetas escritas a mano en esa libreta fueron pasando de generación en generación, y hoy en día, soy yo, Agustín, quien continúa con el legado de mi abuela. Como la tercera generación en Forn de Paletes, me enorgullece seguir elaborando estas delicias con la misma pasión y dedicación que María y Felipa imprimieron en cada pan y pasta.
Cada día, al encender el horno y comenzar a amasar, siento la conexión con mi pasado, con esas manos trabajadoras que moldearon la panadería que hoy conocemos. Y aunque el mundo cambie a nuestro alrededor, en Forn de Paletes seguimos creyendo en el valor de lo artesanal, en el amor puesto en cada receta y en la importancia de mantener vivas nuestras tradiciones.
Así, en cada bocado de carquiñol o en cada mordisco de rollito de anís, no solo saboreamos un delicioso postre, sino también la historia y el legado de una familia que ha dedicado su vida a la panadería. Y así, Forn de Paletes continúa siendo un emblema de tradición, sabor y comunidad en Benicarló.
